Ser OPTIMISTA no significa olvidarse de la realidad.
Se ha dicho mucho sobre la importancia de cultivar pensamientos positivos y optimistas,
pero muchas personas lo han llevado al extremo de confundir esta actitud
con negar la realidad y objetivas circunstancias.
Como sugirió Buda:
siempre es sano caminar por el camino del medio, en equilibrio.
Es decir, mantener y cultivar una mente optimista y positiva,
manteniendo los pies bien puestos sobre la tierra.
Complementando las sugerencias de ‘la doctrina del optimista’:
· 1. Tener fortaleza de ánimo, para que nada pueda perturbar tu paz mental…
y nutrir tu equilibrio interno con ejercicios de respiración consciente
para que cuando tu paz mental se perturbe,
tengas a mano las herramientas para regresar a ella.
· 2. Hablar de salud, prosperidad y felicidad…
y más allá de pregonarlas, vivirlas a plenitud.
· 3. Hacer sentir a los amigos, el alto aprecio que les tienes...
expresándoles tu afecto y cariño constantemente.
· 4. Pensar solamente en lo mejor y esperar solamente lo mejor…
sin olvidarte de los recursos con los que cuentas en el presente
y usando tu capacidad creativa para buscar siempre nuevas opciones.
¡Ten listo tu “Plan B”!
· 5. Ser tan entusiasta en los éxitos de los demás, como con los propios…
siempre agradeciendo a Dios sus bendiciones.
¡Es el verdadero compartir!
· 6. Olvidar los errores del pasado y laborar para el mejor éxito del futuro…
pero aprendiendo siempre la lección de los errores cometidos,
porque nada es casual en la vida,
y por alguna buena razón te ha tocado vivir tal experiencia.
· 7. Elevar el semblante risueño y mostrarte siempre satisfecho…
¡y agradecido cada día!
Y también abrazar tu tristeza cuando ella surja,
porque como humanos es lícito sentirla y honrarla en su justa medida,
mas sin apegarse a ella.
· 8. Ser demasiado grande para preocuparte, muy noble para enfadarte,
muy fuerte para temer, y muy feliz para permitir la presencia de calamidades…
Pero si apareciera en ti la preocupación, el enfado, el temor y vivieras alguna calamidad,
en vez de preocuparte, ocúpate;
si sientes temor, sigue adelante con valentía;
si vivieras calamidades, confía en tu fuerza interna
con la certeza de que posees todo lo necesario para salir de ella.
Y recuerda siempre la importancia de soltar y poner todo en manos de Dios.
· 9. Ocúpate lo más posible de tu mejoramiento espiritual,
para no tener tiempo de criticar al prójimo…
y actúa respetuosamente con las personas que se comportan distinto a ti,
porque cada cual tiene derecho a ello.
¡Recuerda ser impecable con tus palabras!
Tomado de “LA DOCTRINA DEL OPTIMISTA” de autor desconocido.
Complementado por Gisela Echeverría G.
Marzo 2011 |